Guía de nutrientes y suelos para el cultivo de cannabis

En esta guía discutiremos los nutrientes y fertilizantes que necesitas para cultivar marihuana exitosamente.

El mejor suelo para cultivar tus plantas de cannabis (h2)

El cultivo de marihuana por medio del suelo produce cogollos con buen sabor y da como resultado una gran cosecha. El suelo es un medio muy indulgente cuando se le compara con otros, como los sustratos hidropónicos. Puede que te sea difícil encontrar el mejor suelo para tus plantas de cannabis, así que desglosaremos a continuación algunos de los elementos más importantes a considerar para que te sea más fácil como cultivador.

Hay varios factores que deben se considerados con respecto al suelo y el cultivo de cannabis. Necesitas una variedad de cannabis adecuada para el clima en el que te encuentras y si deseas cultivarla en el suelo. Si tienes un balcón, probablemente optarás por macetas y contenedores que puedas mover de un lado a otro con facilidad. Si tienes una plantación que recibe mucha luz solar, tendrás que mover mucha tierra para crear un suelo lo suficientemente fértil para cultivar plantas de cannabis. El suelo en el que crezcan tus plantas deberá tener un pH de alrededor de 6.0 a 7.0 para asegurar un crecimiento efectivo.

Autofloración vs. Fotoperiodo (h3)

Muchos supersuelos para cannabis no son recomendables para cepas autoflorecientes. Los mejores supersuelos vienen indicados para una cepa específica. La mezcla adecuada es desarrollada a lo largo de muchos años de experiencia y experimentación para cultivar la misma cepa cada temporada cuando se realizan los esquejes. Te encontrarás con un producto consistente y de calidad una y otra vez. Las colonias de micorrizas que son beneficiosas para las plantas necesitan tiempo para crecer en el suelo. Un supersuelo es un medio rico en nutrientes y es la mejor opción para un cultivador orgánico experimentado que cultiva variedades de cannabis de fotoperiodo. Este tipo de suelo es una inversión a largo plazo y no es algo que se pueda hacer rápidamente.

Una variedad de cannabis autofloreciente necesita una mezcla de auralita sin fertilizar. Hay demasiados nutrientes en un supersuelo como para cultivar una cepa autofloreciente. Para una planta de autofloración o de fotoperiodo joven, se necesita alrededor de una mezcla de 50-50 de turba ligera a base de tierra y coco, así como mucha perlita para el drenaje. Cuando se está en la etapa de siembra, no se debe usar demasiado fertilizante. Empieza por usar algunas macetas pequeñas y luego puedes trasplantar a un suelo que sea más para azulejos, o también puedes usar recipientes de mayor tamaño y llenos de tierra más pesada después de unas pocas semanas.

Fertilizantes caseros vs. los comprados en tiendas (h3)

Como nuevo cultivador de cannabis, es conveniente que compres la tierra en tu supermercado local, pues incluso los mejores cultivadores orgánicos usan tierra comprada en tiendas. La mayor parte de la tierra es buena para usarse apenas la saques de la bolsa. Si quieres aumentar el drenaje debes añadir entre un 10 y un 30% más de perlita; esto va a ser importante si quieres usar un suplemento de nutrientes pesados para tus plantas.

Si usas cualquier tipo de mezcla de tierra hecha en casa, es probable que todavía tengas que visitar tu tienda de cultivo local. Para aumentar la variación en el suelo se debe añadir alrededor de un 30% de sustrato de coco coir, pues es beneficioso para las raíces de las plantas. Si tienes ladrillos de coco comprimidos, tendrás que rehidratarlos. Te darás cuenta que una bolsa de fibras de coco de coco es más ligera y barata en comparación con otros sacos más pesados de tierra.

Un fertilizante orgánico que es barato y una excelente opción para tu suelo es el guano de murciélago, ya que ayuda a que florezca la marihuana. Puedes agregar el guano a tu mezcla de tierra o esparcirlo en la capa superior de la tierra y más tarde añadir el agua, aunque no todo el mundo está dispuesto a utilizar este tipo de cosas para sus plantas, así que utiliza lo que funcione mejor para ti. Los gránulos nutricionales ofrecidos por Easy Boost Organic Nutrition son una excelente opción, ya que se liberan conforme pasa el tiempo. Puedes simplemente añadir una taza de estos gránulos de nutrientes a la tierra y ellos alimentarán tus plantas al menos durante todo el ciclo de vida de esas plantas. Para alrededor de 2 a 3 plantas de cannabis, 100g serán suficientes. Sólo tienes que añadir agua y ya está listo. Si estás alimentando plantas híbridas pesadas, es posible que te convenga utilizar una solución nutritiva como suplemento adicional.

Cultivo de cannabis con siembra directa (h3)

El cultivo de siembra directa implica un proyecto a largo plazo. Esto significa que habrá una mínima perturbación en el suelo, lo que ayuda a preservar los microbios que son beneficiosos para la zona de las raíces de tus plantas. También puedes aplicar esto a los contenedores, pero tendrás que eliminar la mayor parte de la masa de las raíces, rellenar este agujero con un poco más de tierra fresca, y dejar que el resto de las raíces se descompongan.

La siembra directa funciona cuando se reutiliza el suelo después de cada cultivo. Esto funcionará en teoría, pero cuando se aplica en la práctica, normalmente habrá que complementar el suelo con un poco de fertilizante orgánico líquido. Al igual que otras plantas, tu marihuana va a agotar los nutrientes de la tierra. Asegúrate de mantener tus plantas de cannabis libres de malezas para que tengan espacio para crecer y las malezas no se aprovechen de los valiosos nutrientes que tus plantas necesitan.

Eligiendo los nutrientes correctos para el cultivo exitoso de cannabis (h2)

Si no eres un experto en el cultivo de cannabis, lo más probable es que te resulte un poco difícil obtener los mejores nutrientes para tus plantas, especialmente considerando las amplias opciones disponibles, incluyendo los nutrientes hidropónicos y orgánicos. Sin embargo, puedes facilitarte las cosas al entender lo que las plantas de cannabis necesitan y cómo toman y usan estos nutrientes. Ese será precisamente nuestro enfoque en este artículo.

Elementos nutritivos que requiere tu planta de cannabis (h3)

La planta de cannabis requiere el grupo de macronutrientes para un crecimiento máximo. Estos nutrientes se han clasificado en elementos minerales y no minerales. Los nutrientes minerales están presentes en el suelo e incluyen nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), calcio, magnesio y azufre. Los elementos no minerales, por otro lado, provienen del agua y del aire, e incluyen el Carbono, el Oxígeno y el Hidrógeno.

Conocer el tipo de nutrientes que necesita tu planta de cannabis no es tan importante como proporcionarle estos nutrientes en la proporción adecuada y en el momento adecuado. Las plantas de cannabis tienen dos etapas de vida, y lo que se requiere con respecto a los nutrientes no es lo mismo para cada una. Aunque hay varios productos excelentes de compañías de nutrientes, es importante notar que todos difieren en los métodos y fórmulas adoptadas en su preparación.

Las diferencias suelen presentarse en:

  • Proporciones de nutrientes: Cada compañía ha adoptado una proporción específica de nutrientes y considera la misma como la mejor para cada etapa de crecimiento.
  • Ingredientes: Las mismas proporciones de nutrientes se pueden lograr mezclando varias combinaciones químicas y orgánicas. Por lo tanto, es posible tener dos botellas de nutrientes que contienen las mismas proporciones de NPK pero que ofrecen varios niveles de nutrientes.
  • Suelo o Hidro: Para obtener los mejores resultados, debes asegurarte de que tu medio de cultivo está en línea con tus nutrientes. Los nutrientes hidropónicos no son lo mismo que los nutrientes para un suelo. Por ejemplo, el coco coir es ampliamente considerado como una forma de nutriente hidropónico, y tenemos nutrientes especialmente diseñados para él.

También existe una clara diferencia entre los nutrientes y los suplementos.  En los casos en los que la relación NPK sea baja, por ejemplo, 0.2-0.2-01, es muy probable que dicho producto sea un suplemento en lugar de un nutriente base. Sin embargo, tu principal preocupación debe ser proporcionar a tus plantas el NPK y los micronutrientes adecuados a través de estos nutrientes base.

Aunque el uso de suplementos puede ser beneficioso, es importante no alimentar a tus plantas en demasiada cantidad, ya que esto puede ocasionar que reaccionen de manera extraña o incluso que se quemen. Por lo tanto, aconsejamos que te adhieras a los suplementos de los fabricantes de tus nutrientes base. Además, no te excedas en el uso de múltiples tipos de suplementos: con tan sólo uno o dos del mismo fabricante debe ser suficiente. Aunque se requieren niveles mínimos de estos elementos para que tus plantas de cannabis crezcan al máximo, siguen siendo cruciales para su pleno crecimiento y salud.

Tipos de nutrientes y aplicación adecuada (h3)

Los cultivadores de cannabis utilizan diversos tipos de nutrientes, todos los cuales son aplicados de manera diferente. El método ideal de aplicación dependerá del método de absorción de estos nutrientes por parte de las plantas. Para entenderlo mejor, familiarízate con los diferentes mecanismos que utilizan las plantas para ingerir nutrientes y agua, así como con conceptos como el transporte activo y la ósmosis.

Nutrientes de cannabis hidropónicos (sin suelo) – Cultivando tus plantas hidropónicamente (h3)

Esto implica cultivar tus plantas sin usar la tierra del suelo. En su lugar, el cultivador utiliza arcilla, guijarros, coco coir, lana de roca o una mezcla de estos sustratos. La mayoría de los “tierra para macetas” de alta calidad encontrados hoy en día en el mercado se fabrican combinando estos sustratos.  El crecimiento hidropónico se utiliza comúnmente en el cultivo de cannabis en interiores, aunque los cultivadores utilizan cubos de “tierra para macetas” y riegan cada planta manualmente. Esta es la razón por la cual puedes obtener la mayoría de los nutrientes para el crecimiento del cannabis en forma hidropónica. Estos productos suelen contener altas concentraciones de sales minerales y se presentan en forma líquida o en polvo. Las formas en polvo se diluyen eventualmente en agua para alcanzar los niveles requeridos por la planta.

Las plantas no pueden tomar nutrientes a menos que estos sean solubles en agua. Siempre encontrarás productos líquidos que se venden en dos partes, Parte A y Parte B, y esto se debe a la presencia de elementos capaces de precipitarse fuera de la solución en estos productos. Cuando estos elementos se combinan en altas concentraciones, terminan por no estar disponibles.  Sólo estarán disponibles para su absorción por las plantas cuando se combinen en el volumen adecuado de agua.

Los productos también están disponibles en las soluciones “Grow” y “Bloom”. La primera es necesaria para el crecimiento vegetativo. Por lo tanto, tiene un alto contenido de nitrógeno, mientras que este último es necesario para el desarrollo de las flores y, por lo tanto, contiene una alta concentración de fósforo. Esta variación es necesaria, teniendo en cuenta que cada etapa de crecimiento del cannabis requiere una composición nutricional diferente.

La sobrealimentación debe ser evitada cuando se trata de nutrientes hidropónicos porque causa el daño o muerte de las plantas. Para obtener los mejores resultados, inicia con aproximadamente el 25% del nivel prescrito en la etiqueta del producto y continúa progresivamente hasta el 100%. Aunque los cultivadores de suelo han reportado resultados impresionantes usando nutrientes hidropónicos, no es del todo seguro que los principiantes lo hagan.

Nutrientes del suelo y orgánicos para el cannabis (h3)

La diferencia básica entre el suelo y el medio hidropónico es que el primero contiene materia orgánica no inerte como estiércol, compost, lombrices y humus. Estas materias orgánicas son fuentes conocidas de múltiples micro y macronutrientes, generalmente en formas no solubles, y sólo son accesibles para la planta cuando los microbios y hongos que viven en el suelo los han descompuesto.

Es muy difícil que encuentres en las tiendas nutrientes inorgánicos para el crecimiento en el suelo, y esto se debe a la capacidad de estos para acumularse en él, causando así daños a la vida del suelo y haciendo que los nutrientes y el agua sean inaccesibles para el sistema radicular.

Por el contrario, el uso de fertilizantes y nutrientes orgánicos de cannabis es más beneficioso para las plantas. Esto se debe a que comprenden más elementos que son útiles para los organismos del suelo y los nutrientes no siempre son inmediatamente solubles. Por lo tanto, para obtener mejores resultados, se recomiendan los fertilizantes y nutrientes orgánicos para un cultivador de cannabis principiante que utilice el suelo como medio de cultivo.   

¿Por qué deberías optar por el cultivo de cannabis en invernadero? (h3)

Puedes obtener lo mejor del cultivo de cannabis en invernaderos gastando menos dinero al conseguir tus nutrientes de fuentes inusuales. Para el nitrógeno, la harina de sangre y la harina de pescado son fuentes ideales. El fósforo puede obtenerse de la harina de huesos y del guano de murciélago. El potasio está presente en la ceniza de la madera y en la harina de algas marinas. El calcio y el magnesio son abundantes en la cal dolomítica y, por último, las sales de Epsom ofrecen azufre y magnesio. Por fortuna, encontrarás la mayoría de estos artículos en tu tienda local de jardinería, y todo lo que necesitas hacer con ellos es mezclarlos en pequeñas cantidades en el suelo antes de verterlos en la maceta. Si haces el proceso de forma correcta, todo lo que tendrás que hacer después es regar tus plantas mientras repones la vida de la tierra añadiendo carbohidratos. Si no puedes mezclar estos elementos, puedes optar por mezclas de tierra ya combinadas que contengan estos ingredientes.

Por el contrario, puedes comprar soluciones de nutrientes orgánicos premezclados y ahorrarte el estrés de decidir la cantidad correcta de estos nutrientes para tus plantas. Aunque tengas que gastar más, obtendrás la mejor relación calidad-precio teniendo en cuenta que sólo tienes que atenerte al horario de alimentación prescrito por el fabricante. Y los resultados suelen ser impresionantes.

Cultivo orgánico de cannabis en el hogar (h3)

Lo primero y más importante que hay que tener en cuenta al cultivar cannabis orgánico es el cultivo de microbios y micorrizas en el suelo. Sin embargo, todos estos organismos deben estar sanos y ser de diferentes tipos. Varias mezclas de suelo de primera calidad ya contienen estos organismos, y también puedes obtener productos aditivos que ofrecen vida adicional a tu medio aunque sean algo caros. Incluso así, difícilmente encontrarás una opción mejor y más barata de inocular tu suelo que a través de un té de compost con aireación activa (AACT, por sus siglas en inglés). Este método es bastante simple, y sólo necesitarás un par de artículos baratos para hacerlo.

La mayor ventaja de esta técnica es que no requiere el uso de muchos nutrientes o fertilizantes. Y esto se debe a que la vida del suelo eventualmente convierte los contenidos orgánicos del suelo en nutrientes fácilmente absorbibles para la planta.

Puedes cultivar cannabis usando diferentes métodos, considerando que cada uno tiene ventajas y desventajas. El método de suelo orgánico es el más simple y tiene menos exigencias, aunque el crecimiento suele ser más lento y los rendimientos bastante más pequeños. Por el contrario, los rendimientos son mayores, y las plantas crecen más rápido en el caso de hidroponía y el uso de nutrientes sintéticos. Sin embargo, tu nivel de éxito dependerá de la cantidad de esfuerzos que estés dispuesto a hacer y de tu nivel de conocimiento. 

Si estás empezando como principiante, asegúrate de usar sólo productos nutricionales que sean compatibles entre sí, y que se ajusten a tu medio y a tu técnica. Y recuerda que la mejor manera de evitar los productos equivocados y, en última instancia, los gastos innecesarios, es realizando una investigación adecuada antes de comenzar.